Galicia sigue creando empleo, pero a menor ritmo que el resto de España
El consumo familiar, con salarios más altos, y el potente entramado turístico del resto de la Península, las claves
El factor turístico
Menor peso. Galicia no cuenta con un entramado turístico tan poderoso como el del conjunto de España, un sector capaz de generar mucho empleo, sobre todo estacional, y precario, tal y como recuerda el economista y profesor Albino Prada. Los datos de España y de Galicia son alentadores, en gran parte, porque se refieren a marzo, es decir, a un mes que no computa todavía el efecto de la Semana Santa. Las mayores contrataciones se darán, precisamente, en el mes de abril.
Salarios y pensiones
Menor poder adquisitivo. Galicia tiene los cuartos salarios más bajos del país, un 10 % por debajo de la media, a lo que se suma que las pensiones también se sitúan a la cola. La prestación media en Galicia es este año un 2 % mayor que la del 2016, según los últimos datos de la Seguridad Social, y su importe medio está en los 771,34 euros, por encima de la cifra de Extremadura (761 euros), la más baja de todo el estado. La menor renta de los pensionistas y de los asalariados explica, en gran parte, que el consumo familiar ejerza un tirón menor sobre la demanda interna, lo que tiene también una incidencia en la creación de puestos de trabajo. El propio presidente de los empresarios gallegos, Antón Arias, volvió a insistir ayer en la necesidad de subir más los sueldos y de generar un empleo menos precario.
Gasto público
La otra cara de los ajustes. Galicia ha abanderado el cumplimiento del equilibrio en las cuentas, lo que le ha servido para preservar su autonomía y no acudir a mecanismos de rescate. Pero durante los últimos años, esto ha tenido un reflejo en el gasto público, con peor comportamiento en la comunidad gallega que en el resto de España, algo que, ciertamente, se ha empezado a invertir en los últimos trimestres, pero que ha tenido un efecto en el estímulo de la economía, sobre todo en lo que concierne a la obra pública y los sueldos de los funcionarios
Un ciclo diferente
Menos destrucción, y menor recuperación. Otras voces, en cambio, ponen el foco en la naturaleza del ciclo económico. Una de las tesis es que la crisis llegó más tarde a Galicia y que, en consecuencia, se sale de ella de forma más lenta. El profesor Patricio Sánchez cree que el menor crecimiento del empleo gallego tiene que ver con que en Galicia se destruyeron también menos puestos de trabajo. «Aquí fue todo mucho menos drástico, el descenso en las afiliaciones tras el estallido de la burbuja fue mucho más suave, y en este sentido tiene menos donde recuperar», apunta. La comunidad gallega tuvo una menor exposición a la burbuja inmobiliaria.
¿El efecto desánimo?
El desequilibrio gallego. Los datos hechos públicos ayer por el Ministerio de Empleo muestran que, durante el último año, el desempleo registrado descendió en la comunidad gallega en 21.741 personas, una bajada interanual del 9,38 %, similar a la media española. Sin embargo, en el mismo período, se ganaron 18.585 nuevos afiliados. Es decir, que casi el 15 % de la bajada del paro no tiene que ver con la creación de empleo, es decir, con el dinamismo económico; y puede estar inducida, en cambio, por otros factores, como pueden ser la emigración o el desánimo de los inscritos, que dejan de apuntarse en las oficinas al tener bajas expectativas de hallar un puesto. En España, en cambio, el comportamiento es diferente. En el último año gana 604.209 afiliados, mientras que el paro registrado cae en 392.453 personas.
La estabilidad
Contratos estables. A pesar de que el grueso del empleo que se genera es precario, desde la Xunta apuntan a que marzo ofrece datos algo más alentadores: la contratación indefinida cierra el mes pasado con un incremento interanual del 23,8 %, diez puntos por encima de la temporal. Y los contratos a tiempo completo suben el 16, 7%, cuatro puntos más que los de media jornada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario