domingo, 19 de junio de 2016

AUTÓNOMOS GALICIA: 70 % NO LLEGAN A MILEURISTA.

Uno de cada 4 autónomos gallegos es pobre.

Cerca de 46.000 trabajadores por cuenta propia sacan a fin de mes un sueldo inferior al mínimo profesional y el 70 % de los nuevos afiliados con la tarifa plana de 50 euros no llega a mileurista.
Trabajar por cuenta propia y ganarse la vida siendo uno su propio jefe es el sueño de todo emprendedor. Galicia es tierra (y mar) de autoempleo, con casi 217.000 altas en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) en esta primera mitad del año. Pero no es oro todo lo que reluce en el mundo del emprendimiento, por mucho que el Estado lo incentive con bonificaciones como la tarifa plana.
Del total de afiliados gallegos, 183.000 no tienen asalariados a su cargo. Es decir, son pequeños autónomos. Este colectivo es el que sufre la mayor precariedad económica. Según UPTA (Unión Profesional de Trabajadores Autónomos), el 25 % de los autoempleados sin trabajadores a su cargo, esto es, 45.750, ganan menos de 600 euros al mes. Los ingresos en la mayoría de ellos están por debajo del salario mínimo interprofesional.
«Estamos hablando de verdadera precariedad y pobreza en el trabajo autónomo», afirma Eduardo Abad, secretario general de UPTA.
¿Donde se encuentran las mayores dificultades para llegar a fin de mes? Abad identifica dos colectivos. Uno es el de los mayores de 57, que continúan con el negocio para completar los años de cotización necesarios para tener derecho a la pensión de jubilación. «No son pocos, suponen más del 12 % del total» detalla.
El otro gran segmento de autónomos con elevada precariedad es el de los emprendedores que llevan menos de dos años de alta. «El 70 % no perciben ingresos por encima del salario mínimo interprofesional y, en el mejor de los casos, son mileuristas» asegura el secretario general de UPTA.
Menos de 600 euros

Según el informe trimestral del Ministerio de Empleo (a cierre de marzo del 2016), 41.178 afiliados al régimen autónomo en Galicia tienen menos de 3 años de antigüedad, de los que 8.500 llevan menos de 6 meses en activo.
Recuerda que la mayoría de estos emprendedores que apenas ganan para vivir se incorporaron al régimen de autónomos atraídos por la tarifa plana de 50 euros y llama la atención sobre un dato: «Las horas en el trabajo autónomo son inagotables. Manejamos encuestas hechas entre nuestros afiliados que cifran su jornada en una media de 12 horas al día», afirma Abad.
Alfonso Salazar, presidente de la Asociación de Emprendedores de Galicia (Ascega), asegura que vive a diario situaciones de nuevos autónomos que no consiguen levantar cabeza en sus negocios. «La tarifa plana es un engañabobos, las cuotas hay que pagarlas igual, tengas o no tengas ingresos. Pagas autónomos y no comes; o acabas viviendo al margen de la ley», afirma Alfonso Salazar.
Su testimonio resulta desalentador para quienes estén pensando en lanzarse a la aventura del emprendimiento. «A la gente le han contado una película y se la han creído. La mayoría de los que se acogen a la tarifa plana, a los seis meses se mueren de hambre y a los nueve cesan en la actividad», afirma Salazar.
Lo cierto es que ser autónomo hoy parece tener muchas más facilidades que en los años anteriores a la crisis. Aparentemente esto es así porque el Gobierno en funciones ha legislado de forma abundante para ello, especialmente en los últimos tres años.
Un claro ejemplo es que casi 40.000 trabajadores gallegos por cuenta propia se han beneficiado de la tarifa plana de 50 euros de cotización, desde su entrada en vigor, en el 2013.
Pero esta medida para fomentar el autoempleo, ya que solo es válida para los nuevos autónomos, se va reduciendo de forma progresiva y tiene un tiempo limitado de aplicación: 18 meses.
A partir de ese momento, el emprendedor se topa con la cruda realidad: unas tarifas que, en los últimos siete años, no han dejado de encarecerse.
Cuotas más caras

Las bases mínimas y máximas de cotización para los autónomos son las que marcan las cuotas mensuales. Pues bien, estas bases, que año tras año se actualizan en los Presupuestos Generales del Estado, no han parado de crecer desde el 2007. Echando cuentas, un trabajador por cuenta propia tiene que pagar ahora casi 255 euros anuales más que hace siete años.
Según los registros de la Seguridad Social, desde el 2008 hasta este momento, la base mínima ha aumentado 75,9 euros al mes, al pasar de 817,20 a 893,10.
El resultado es que, entre los años 2008 y 2016, la cuota más baja ha aumentado algo más de 20 euros al mes, o lo que es lo mismo, casi 255 al año, ingrese lo que se ingrese.
La factura con la Seguridad Social es igual, se gane o no, y esa es ahora la gran lucha del colectivo cuya situación ahora, en plena campaña electoral, aparece como objeto de preocupación a tener en cuenta por todos los partidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario