sábado, 5 de noviembre de 2016



La economía gallega converge con la española después de dos años

La inestabilidad del sector industrial y su falta de músculo es la principal amenaza para el futuro


Salvo sorpresa, el IGE certificará en las próximas semanas una buena noticia: por fin, después de dos años, la economía gallega logrará converger con la española. Desde la primavera del 2014, de forma ininterrumpida, Galicia se había ido alejando de la media del estado en términos de riqueza. El indicador de Abanca y el Foro Económico de Galicia (FEG) ya apunta a que el PIB gallego, en este tercer trimestre, ha avanzado a un ritmo interanual del 3,4 %, el más alto desde que se inició la crisis, y dos décimas por encima de lo que ha crecido España.
Esta mejora está inducida por el sector exterior, especialmente impulsado por la confección, donde Inditex, la multinacional textil creada por Amancio Ortega, sigue marcando nuevos récords. A las exportaciones, hay que sumar la buena marcha del sector servicios, sobre todo del turismo, que tanto en la campaña de verano como durante este último puente ha contabilizado muy buenos números. Sin embargo, hay algunas luces rojas en la economía gallega. Así lo acredita la evolución del mercado de trabajo. Galicia acumula dos meses consecutivos de destrucción de empleo. Y en octubre, mientras España ganaba 100.000 cotizantes, la comunidad gallega perdía más de mil.
El mejor comportamiento del mercado español respecto al gallego podría estar inducido también por un problema poblacional. Galicia viene perdiendo activos de forma más acusada que la media del resto del país, un problema atribuible a la emigración -los jóvenes que se marchan fuera ante la falta de oportunidades laborales- y a la falta de relevo generacional por la crisis demográfica. Pero esta no es la única luz roja. La inestabilidad de la industria, un sector con falta de músculo, es ahora la principal amenaza para que la economía gallega se consolide sobre unas bases más sólidas y pueda continuar con el proceso de convergencia respecto a España.
La industria ha deslocalizado producción al norte de Portugal, sobre todo la auxiliar de la automoción. E incluso Frigolouro ha anunciado su intención de abrir una planta en el país vecino. Las cifras del IPI son un claro ejemplo de la inestabilidad del sector industrial, con bruscas oscilaciones en función de los pedidos.
Las perspectivas
En su último informe de coyuntura, el Foro Económico de Galicia ya destacaba como uno de los aspectos más preocupantes de la economía gallega la «acusada ralentización da industria manufactureira, que presenta a taxa de crecemento máis baixa dende o segundo trimestre do 2013».
Aunque todavía no se ha dejado sentir en la marcha de las exportaciones gallegas porque falta por ver cómo se concreta, el brexit también es otro de los elementos que amenazan el futuro. Lo mismo sucede con la posible aparición de nuevos episodios de crisis bancarias en el Viejo Continente.


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